Si solo tienes un minuto
- La primera revisión de ortodoncia conviene hacia los 6 o 7 años, aunque aún tenga dientes de leche.
- No hace falta esperar a que salgan todos los definitivos: los brackets suelen ponerse entre los 11 y los 13 años.
- Mordida cruzada, mandíbula adelantada, mucho apiñamiento o respirar por la boca aconsejan valorarlo antes.
Lectura: 7 minutosIr directo a las fases
- Dentición de leche y mixta
- Dentición definitiva
Tu hijo sonríe y, de pronto, te fijas en que un diente le ha salido un poco torcido, o en que al cerrar la boca la mordida no te acaba de cuadrar. Te preguntas si ya toca llevarlo al dentista por la ortodoncia o si es pronto, si hay que esperar a que se le caigan todos los dientes de leche, y si lo que ves es normal o conviene que alguien lo mire. Es una de las dudas que más repiten los padres, y tiene respuesta.
La respuesta corta es que la primera revisión de ortodoncia conviene hacerla antes de lo que mucha gente piensa, hacia los 6 o 7 años, aunque los brackets como tal lleguen bastante después. En Gabel Dental, en Móstoles, revisamos cómo crecen los dientes y los maxilares de los más pequeños, y aquí puedes ver cómo cuidamos la salud dental de niños y adolescentes. A continuación vemos a qué edad se le ponen los brackets a un niño, cuándo hacer esa primera visita y qué señales aconsejan adelantarla.
1A qué edad
A qué edad se le ponen brackets a un niño
Lo primero es separar dos cosas que se mezclan a menudo: la primera revisión y el momento de poner aparato. Los brackets se colocan normalmente entre los 11 y los 13 años, cuando ya han salido casi todos los dientes definitivos. Pero la primera mirada de ortodoncia conviene hacerla mucho antes, hacia los 6 o 7, aunque todavía tenga la boca llena de dientes de leche.
¿Por qué tan pronto si no se va a poner nada? Porque a esa edad el hueso está en pleno crecimiento, y eso abre una ventana para orientarlo que más adelante se cierra. No se trata de adelantar el aparato, sino de no perder el momento en el que ciertas cosas se corrigen mejor.
Toca los tres momentos
La primera revisión
Hacia los 6 o 7 años, con el primer molar definitivo ya fuera, conviene una primera mirada para ver cómo viene la mordida y el crecimiento.
Leer este punto en detalleEl recambio
Entre los 6 y los 12 años los dientes de leche van dejando sitio a los definitivos. Es la fase en la que más cosas se pueden guiar.
Leer este punto en detalleLos brackets
Cuando ya están casi todos los dientes definitivos, normalmente entre los 11 y los 13, es cuando se suelen colocar los brackets.
Leer este punto en detalleLa primera revisión, hacia los 6 años
A esa edad el dentista casi nunca va a poner aparato, pero sí puede ver algo muy valioso: cómo encajan las dos arcadas al morder y cómo vienen creciendo los huesos. Detectar pronto una mordida cruzada o una mandíbula adelantada abre la puerta a tratarlas mientras el niño todavía crece.
El recambio de dientes
Durante el recambio el hueso está en pleno crecimiento, y eso es una ventaja: se puede orientar hacia dónde crece y hacer sitio para los dientes que faltan por salir. Lo que en un adulto ya no se puede guiar, en un niño muchas veces sí.
El momento de los brackets
Con la dentición permanente ya presente es cuando los brackets hacen su trabajo de alinear los dientes y ajustar la mordida. La ortodoncia tradicional con brackets metálicos sigue siendo una opción eficaz y predecible a esta edad.
2Señales para valorarlo antes
Señales que aconsejan valorarlo antes
Hay situaciones en las que no conviene esperar a la edad habitual de los brackets ni a que salgan todos los dientes definitivos. Son señales que, vistas pronto, permiten actuar mientras el crecimiento todavía ayuda. Si reconoces alguna en tu hijo, merece la pena una valoración sin prisa, pero sin dejarlo pasar.
Señales que conviene mirar
Cómo se decide si hay que adelantarse
Algunas de estas señales, como un apiñamiento marcado, se pueden abordar también más adelante; puedes leer más sobre los dientes apiñados y por qué conviene tratarlos. Otras, como un maxilar o una mandíbula que crecen descompensados, se corrigen mejor mientras el hueso está en marcha, con aparatos de ortopedia como la máscara facial de ortodoncia. Por eso no conviene esperar siempre a que salgan todos los dientes: hay cosas que se tratan mejor antes.
3Primera revisión y fases
Primera revisión, ortopedia y brackets: qué toca en cada edad
No es lo mismo la primera revisión que la ortodoncia con aparato, ni la ortopedia que guía el crecimiento que los brackets que alinean los dientes. Cada cosa tiene su momento, y ayuda verlas juntas para entender por qué muchas veces se empieza antes de lo que parece.
La idea de fondo es sencilla: cuanto antes se mira, antes se detecta lo que conviene tratar mientras el niño crece. No significa poner aparato cuanto antes, sino no perder la ventana en la que el hueso todavía se puede guiar.
Compara por lo que te importa
Hacia los 6 o 7 años, con el primer molar definitivo ya fuera.
Entre los 7 y los 10 años, si hay señales que lo aconsejan.
Normalmente entre los 11 y los 13 años, con casi todos los definitivos.
Ninguna fase sustituye a otra: se encadenan según cómo crece cada niño.
No hay una edad única para todos: lo que marca el momento es cómo crece la boca de cada niño.
Lo que solemos explicar en la primera visitaAl final, lo que decide cuándo empezar no es el calendario, sino tu hijo: su mordida, cómo le están saliendo los dientes y cómo crecen los maxilares. Por eso la primera revisión temprana es tan útil, aunque de ella solo salga un «de momento vamos vigilando».
4El día a día con brackets
El día a día cuando ya lleva brackets
Una vez puestos los brackets, el día a día cambia un poco, sobre todo las primeras semanas. Saber qué esperar ayuda a que tu hijo lo lleve con más calma y a que el tratamiento avance como toca. Estos son los puntos en los que más te vas a fijar al principio.
Las primeras semanas con brackets, para ir marcando
- Los primeros días
Los primeros días: al empezar y tras cada ajuste puede notar algo de molestia al morder, que suele irse en unos días. Un poco de paciencia y comidas blandas esos días ayudan mucho.
Con comidas blandas los primeros días tras cada revisión, se lleva mucho mejor. - Rozaduras
Rozaduras: es normal que al principio los brackets rocen la cara interna de los labios o las mejillas. La cera de ortodoncia cubre los puntos que más molestan mientras se acostumbra.
Ten la cera de ortodoncia a mano para los puntos que más rocen al empezar. - Comida
Comida: conviene dejar de lado lo muy duro o pegajoso (chicles, caramelos, frutos secos enteros) que puede despegar un bracket. La fruta y el pan, mejor en trozos pequeños.
Corta la fruta en trozos pequeños en lugar de morder piezas enteras. - Higiene
Higiene: con brackets se acumula más placa alrededor de cada pieza, así que el cepillado pide más tiempo y, en los más pequeños, una mano adulta que repase. Los cepillos interdentales ayudan a llegar entre diente y diente.
Que un adulto repase el cepillado de los más peques hasta que cojan el hábito. - Revisiones
Revisiones: las citas de control sirven para ajustar el aparato y comprobar que todo avanza como se planificó. Conviene no saltárselas aunque todo parezca ir bien.
Deja apuntada cada cita para no saltarte ninguna aunque vaya todo bien.
5La primera visita
Cuándo pedir la primera visita y cómo es
Puedes pedir la primera visita de ortodoncia desde los 6 o 7 años, aunque no notes nada raro: es más una revisión preventiva que un tratamiento. Y si ves alguna de las señales de las que hemos hablado, no hace falta esperar a esa edad ni a que caigan todos los dientes de leche.
¿Conviene valorarlo ya?
Esto es solo orientativo para ordenar ideas: no sustituye al estudio en consulta, que es donde se valora el caso de tu hijo.
¿Tiene entre 6 y 7 años y aún no ha ido a una revisión de ortodoncia?
¿Has notado mordida cruzada, el mentón adelantado o mucho apiñamiento?
¿Respira por la boca a menudo o le cuesta cerrar los labios en reposo?
¿Perdió algún diente de leche demasiado pronto o lo conserva más de la cuenta?
Conviene una revisión
Por lo que cuentas, merece la pena una primera valoración. No significa que vaya a necesitar aparato ya, sino ver cómo viene todo mientras crece.
Quizá baste con vigilar
Puede que de momento solo toque seguir las revisiones habituales. Aun así, una mirada tranquila en consulta te saca de dudas.
La primera visita es, sobre todo, un estudio. Se mira la boca del niño, su mordida y cómo va el recambio, se toman los registros necesarios (radiografías, fotos y a veces moldes o escaneado) y, con todo eso, se te explica si conviene hacer algo ahora, vigilar o esperar. Si quieres salir de dudas, pide tu cita de valoración con nosotros y lo vemos con calma. Los resultados dependen de cada niño y se valoran individualmente en consulta.
6Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan sobre la ortodoncia en niños
Hacia los 6 o 7 años, cuando empieza a salir el primer molar definitivo. A esa edad casi nunca se pone aparato, pero se ve cómo crece la boca y qué conviene vigilar.
No hace falta. Algunos problemas de crecimiento se corrigen mejor mientras el niño está en pleno recambio, antes de que estén todos los dientes definitivos.
Mordida cruzada, mucho apiñamiento, la mandíbula o los dientes de abajo adelantados, o que respire por la boca a menudo. Cualquiera de ellas aconseja una valoración.
Lo más habitual es entre los 11 y los 13 años, cuando ya han salido casi todos los dientes definitivos. Antes se trabaja sobre todo el crecimiento, no la alineación.
Suele tolerarse bien. Los primeros días y tras cada ajuste puede notar algo de molestia, que se va en poco tiempo, y la cera de ortodoncia ayuda con las rozaduras.
Veámoslo con calma en Gabel Dental
En nuestra clínica de Móstoles revisamos cómo crece la boca de tu hijo y te decimos con honestidad si conviene empezar algo ahora o esperar. Los resultados dependen de cada niño y se valoran individualmente en consulta.
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