Si solo tienes un minuto
- La muela del juicio es la última en salir, entre los 17 y los 25 años.
- No siempre hay que quitarla: depende de cómo salga y del sitio que tenga.
- Si repite molestias o no cabe, se valora con una radiografía en consulta.
Lectura: 7 minutosIr directo a cuándo quitarla
- Las muelas de siempre
- La muela del juicio, al fondo
Llevas unos días notando algo raro al fondo de la boca. Una molestia sorda detrás de la última muela, la encía algo hinchada, quizá un mal sabor que aparece y desaparece. Te cuesta más llegar ahí con el cepillo y, cuando lo tocas con la lengua, notas que algo asoma donde antes no había nada. Casi todo el mundo acaba pasando por esto en algún momento, y la pregunta es siempre la misma: ¿me está saliendo la muela del juicio y tengo que quitármela?
La muela del juicio, o cordal, es la última muela que sale, al fondo de cada lado de la boca, cuando el resto de la dentadura ya está colocada. El problema es que muchas veces no encuentra sitio, sale solo a medias o lo hace torcida, y ahí es donde empiezan las molestias. En Gabel Dental, en Móstoles, lo primero es ver cómo está saliendo la tuya con una radiografía, porque de eso depende todo lo demás. A continuación te contamos por qué molesta, qué señales conviene mirar y cuándo tiene sentido quitarla y cuándo no.
1Por qué sale
Por qué sale la muela del juicio y por qué molesta
La muela del juicio no tiene nada de especial salvo el momento en el que aparece. Es la tercera y última muela de cada lado, la que cierra la fila por detrás, y sale mucho más tarde que las demás, cuando el resto de los dientes ya llevan años colocados en su sitio.
El problema es justo ese retraso. Para cuando intenta salir, a menudo ya no queda hueco libre en la mandíbula. Si no encuentra sitio, puede quedarse a medio salir, torcerse o empujar hacia la muela de delante, y es entonces cuando empiezan las molestias que la mayoría de la gente asocia con ella.
Toca los tres puntos
La muela
Es la última muela en salir, al fondo de la boca. Aparece entre los 17 y los 25 años, cuando el resto de la dentadura ya está colocada.
Leer este punto en detalleLa encía
Mientras sale puede quedar una parte cubierta por la encía. Ahí se acumula comida y placa, y es fácil que se inflame.
Leer este punto en detalleEl espacio
En muchas bocas ya no queda sitio al fondo. Si no cabe, empuja a la muela vecina o sale torcida, y ahí empiezan las molestias.
Leer este punto en detalleLa muela que sale la última
La muela del juicio es la última de la arcada y la que sale al final del todo, normalmente entre los 17 y los 25 años. No todo el mundo la desarrolla igual: hay quien tiene las cuatro, quien tiene alguna y a quien no le llega a salir ninguna.
La encía que la cubre
Mientras una muela del juicio termina de salir, es habitual que un trozo quede cubierto por un pliegue de encía. Bajo esa encía se cuelan comida y placa que cuesta limpiar, y la zona se inflama con facilidad; cuando esa encía se infecta se habla de pericoronaritis, una de las molestias más típicas de esta muela.
El sitio que le queda
El factor que más decide es el sitio. En muchas bocas la mandíbula no deja hueco suficiente al fondo, así que la muela sale inclinada, apoyándose en la de delante, o se queda dentro del hueso. Por eso es la radiografía la que enseña de verdad cómo está y cuánto espacio tiene.
2Qué señales notas
Qué señales notas y cuándo mirarlo
Casi nadie va al dentista por la muela del juicio hasta que da la cara. Y cuando lo hace, suele ser de la misma forma, con un grupo de señales bastante reconocibles que aparecen al fondo de la boca. Conviene saber cuáles son, porque algunas se pueden confundir con un simple dolor de muelas.
Señales que conviene mirar
Cómo se decide qué hacer
Que notes una de estas señales de forma puntual no tiene por qué ser grave: a veces es solo la muela abriéndose paso. El problema es cuando se repiten o no se van, porque entonces suele haber algo que mirar. Y eso solo se ve bien con una exploración y una radiografía en consulta.
3Quitarla o vigilarla
Cuándo hay que quitarla y cuándo no
Cuando lo que da la cara es la encía que cubre media muela, el foco está muchas veces en la salud de los tejidos de alrededor, que se inflaman e infectan con facilidad. Aquí puedes ver cómo cuidamos la salud de las encías en nuestra clínica, porque mantenerlas sanas ayuda a que esa zona del fondo dé menos problemas.
En algún caso, una muela del juicio torcida acaba dañando a la muela de al lado hasta el punto de perderla. Si eso ocurre, más adelante se valora reponer esa pieza; aquí explicamos la implantología para reponer dientes perdidos. Pero eso es la excepción, no la regla.
Según cómo salga la tuya
Se ve entera y en su sitio, como una muela más del fondo.
Asoma solo una parte y queda un trozo cubierto por la encía.
No se ve en la boca: está dentro del hueso o de la encía.
No todas se tratan igual: lo que conviene depende de cómo salga la tuya.
No todas las muelas del juicio hay que quitarlas: depende de cómo salga la tuya y del sitio que tenga.
Lo que solemos explicar en la primera visitaAl final, la decisión no es la misma para todo el mundo. Una muela del juicio que ha salido bien y no molesta se puede mantener y vigilar sin más; una que sale a medias y se infecta una y otra vez, o que no cabe y empuja, es la que suele plantearse quitar. Esa valoración se hace mejor con la radiografía delante, viendo tu caso concreto.
4Los primeros días
Si hay que quitarla: los primeros días
No todas las muelas del juicio hay que quitarlas, pero si la tuya es de las que conviene retirar, ayuda saber de antemano cómo son los días siguientes. La mayoría de las molestias se concentran al principio y van a menos con el paso de los días. Estos son los puntos en los que más te vas a fijar.
Tus primeros días, para ir marcando
- Sangrado
Sangrado: es normal un poco de sangrado las primeras horas. Muerde la gasa con suavidad el tiempo que te indiquen y evita escupir o enjuagarte con fuerza ese día.
Cambia la gasa cuando se empape, sin tocar la herida con la lengua ni los dedos. - Hinchazón
Hinchazón: la zona puede inflamarse los primeros días. Aplicar frío por fuera de la mejilla a ratos, las primeras horas, ayuda a que baje.
Hielo envuelto en un paño, en tandas cortas, nunca directo sobre la piel. - Comida
Comida: elige alimentos blandos y templados los primeros días, y mastica por el lado contrario. Evita lo muy caliente, duro o picante mientras cicatriza.
Purés, yogur o tortilla van bien; deja lo crujiente para cuando la zona mejore. - Higiene
Higiene: sigue cepillándote el resto de la boca, con cuidado alrededor de la herida. A partir del día siguiente, enjuagues suaves si te los indican.
Nada de enjuagues fuertes el primer día: pueden mover el coágulo que protege la herida. - Revisión
Revisión: si llevas puntos, se retiran o se reabsorben según el tipo. Acude a la revisión y consulta si notas dolor que va a más o fiebre.
Apunta la cita de control y no la dejes pasar aunque te encuentres bien.
5La primera visita
Cuándo ir y cómo es la valoración
Tiene sentido que lo mires cuando las molestias se repiten, cuando la encía del fondo se inflama cada poco o cuando simplemente notas que algo está saliendo y no sabes si va a caber. No hace falta esperar a tener un dolor fuerte: cuanto antes se ve cómo está la muela, con más calma se decide qué hacer.
¿Conviene que lo mires?
Esto es solo orientativo para ordenar ideas: no sustituye a la valoración en consulta, que es donde se mira tu caso.
¿Te repiten las molestias en la misma muela del fondo?
¿Notas la encía de esa zona inflamada o con mal sabor a menudo?
¿Te cuesta limpiar bien el fondo de la boca por ese lado?
¿Hace tiempo que no te hacen una radiografía de esa zona?
Conviene que lo valoremos
Por lo que cuentas, merece la pena mirar cómo está saliendo esa muela. El siguiente paso es valorarlo en consulta con una radiografía.
Quizá baste con vigilarla
Puede que de momento solo haya que vigilarla en las revisiones. Aun así, merece la pena comentarlo en tu próxima visita.
La primera visita es, sobre todo, un estudio. Se explora la zona, se hace una radiografía para ver cómo están la muela, el hueso y las piezas de alrededor y, con todo eso, se te explica si conviene quitarla, tratar la encía o solo vigilarla. Si quieres salir de dudas, pide tu cita de valoración en Gabel Dental y lo vemos con calma. Los resultados dependen de cada persona y se valoran individualmente en consulta.
6Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan sobre la muela del juicio
No. Solo se plantea quitarla cuando da problemas repetidos o no tiene sitio para salir bien. Si sale entera, muerde y se limpia, muchas veces se mantiene y se vigila.
Suele salir entre los 17 y los 25 años, cuando el resto de la dentadura ya está colocada. Hay quien apenas la nota y a quien nunca le llega a salir.
Se hace con anestesia local, para que la intervención sea lo más llevadera posible. Después puede haber molestias e hinchazón unos días, algo que varía según la persona y el caso.
Los primeros días son los de más molestia e hinchazón, y suelen ir a menos a lo largo de la semana. El tiempo exacto depende de cómo estaba la muela y de cada persona.
Si sale torcida o empuja por falta de sitio, puede presionar a la muela de al lado. Si eso ocurre, se valora en consulta, con radiografía, qué conviene hacer.
Veámoslo con calma en Gabel Dental
En nuestra clínica de Móstoles miramos cómo está saliendo tu muela del juicio y te decimos con honestidad qué conviene. Los resultados dependen de cada persona y se valoran individualmente en consulta.
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